Estrategias de Narración de Cuentos


Existen dos formas de contar un cuento: leerlo y narrarlo.
Si queremos narrar un cuento, tengamos presente que para narrar implica conocer muy bien la historia, apropiarse de la historia, disfrutarla para poder transmitir esos mismos sentimientos a los oyentes.
La narración es algo muy personal y dependerá del narrador. He aquí algunos consejos:
  • Para poder narrar adecuadamente debemos conocer el cuento muy bien, aunque no es necesario narrarlo al pie de la letra. Es recomendable practicar la narración algunas veces antes de hacerla. Puede utilizarse un espejo para poder ver los gestos que uno hace y cómo quedaría la presentación al final.
  • Si se olvida un detalle se puede improvisar algo para no cortar la narración. Nunca retroceda o se desdiga, sino los niños perderán interés.
  • Es importante iniciar el relato con algunas “palabras mágicas” de inicio: “Hace mucho tiempo….”, “Cuando aún la Tierra era joven….”…
  • El momento de narración es un momento de conexión entre el narrador y los oyentes, así que ubíquese en un lugar calmado, donde los oyentes se sientan cómodos, sin distracciones, donde le presten toda su atención. Puede invitar a los niños a sentarse en el suelo, en un semi círculo. Algunos autores recomiendan tener ciertos “ritos” para que los niños sepan que llegó el momento del cuento, por ejemplo: hacer sonar unos cascabeles, colocarse un sombrero extravagante, sacar un títere, etc.
  • No exagere los movimientos y gestos. Si bien son importantes, lo son también la historia que se narra. Los gestos y sonidos que hagamos deben acompañar nuestra narración, pero no deben ser demasiado teatrales porque sino los niños empezarán a burlarse y no le prestarán atención a la historia.
  • Hay que observar los gestos de la audiencia pues nos indicará si estamos captando su atención o se están distrayendo. Si esto sucediera, tendríamos que hacer algún sonido o movimiento sorpresivo para volver la atención otra vez hacia nosotros.
  • Cuando terminamos un cuento, es importante “cerrarlo” con algunas palabras especiales: “Me meto por un huequito y me salgo por el otro y mañana te cuento otro”, “Azulín azulado, este cuento se ha acabado”.
1. Con títeres:
Puedes acompañar tu narración con títeres de todo tipo: de dedo, de tela, de sombras (recortados en cartulina negra). Toma en cuenta lo siguiente:
-         Si vas a narrar y manejar los títeres tú misma, sería adecuado utilizar un micrófono inalámbrico o bien grabar tu narración con anticipación.
-         Es importante manejar muy bien los títeres, ser muy expresivos en movimientos, pues los títeres no hacen gestos.
2. Historia dibujada:
Puedes colocar una pizarra blanca (o de tiza) o bien un papelote grande e ir dibujando el cuento conforme vas narrándolo. Toma en cuenta lo siguiente:
-         No se trata de dibujar todo el cuento, pues sino perderás el interés de los pequeños. Deberás escoger cuentos que mencionen detalles que puedas dibujar: por ejemplo, “Los tres chanchitos”. En este cuento podrías dibujar fácilmente las caras de los tres, las sillas, los platos de sopa y las camitas.
-         Nunca les des la espalda a los pequeños. Trata de dibujar de lado. Y siempre volteando a verlos, para no perder su atención. No tienes que permanentemente estar dibujando, puedes moverte un poco.
3. La canasta mágica:
Escoge un cuento en donde aparezcan una serie de objetos. Consigue los objetos (reales o de juguete) y mételos en una canasta (puede ser una bolsa o saco).
Mientras cuentes la historia, puedes sacar de la canasta los objetos que vas mencionando.
Toma en cuenta lo siguiente:
-         Busca objetos que no sean muy pequeños, para que puedan ser vistos por todos.
-         Los niños pueden manipular los objetos al final. Puedes complementar tu narración, recordando con los niños qué objetos pertenecen a cada personaje.

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